Qué es la Ecuanimidad

Querido lector, querida lectora, llevo tiempo queriendo escribir sobre la ecuanimidad, que tanto he mencionado en esta 3º temporada del blog, pero no encontraba el momento ni las palabras adecuadas para expresar un concepto tan importante que puede cambiar tu vida.

 

Como digo siempre, empecemos por el principio, pero no creas nada de lo que te diga, compruébalo por ti mismo. Solo experimentando podrás sacar tus propias conclusiones.

 

Para poder ser Ecuánimes es necesario cambiar nuestros hábitos, no basta con decir «quiero ser ecuánime», requiere un trabajo diario.

 

¿Qué es la Ecuanimidad?

Se trata de ver, percibir y sentir con equilibrio, relativizando tanto los éxitos como los fracasos, tomándose con calma las alegrías y los problemas. Se trata de reflexionar antes de reaccionar.

 

La ecuanimidad puede, (debe) ser un estilo de vida en el que das prioridad al equilibrio mental antes que a los sentimientos y emociones.

 

Será más fácil entenderlo con una historia:

 

Un día unos hombres fueron a visitar a Buda, le insultaron con vehemencia, sin escrúpulos, pero Buda no reaccionó, siguió a lo suyo.

 

Sus discípulos le preguntaron cuál fué el motivo por el que no argumentó contra dichos improperios.

 

Entonces Buda les respondió:

 

Si te regalan un caballo, pero no abres la puerta, ¿de quien es el caballo?

 

Lógicamente el caballo sigue siendo de quien lo ha traído.

 

Pues eso, Buda fué ecuánime, no reaccionó a los insultos, no se dejó alterar.

 

La Ecuanimidad no consiste en ser pasota o restarle importancia a las cosas importantes, tampoco quiere decir dejadez o pasotismo. Todo lo contrario, quiere decir que reflexionas respecto a los asuntos importantes y dedicas el tiempo justo a dicha reflexión, ni más ni menos. El pasotismo y la dejadez es el opuesto a la Ecuanimidad.

 

A continuación te dejo un video para profundizar un poco en el concepto:

 


 

 

 

¿Cómo practicar la Ecuanimidad?

Practicar la Ecuanimidad se puede tornar complicado si no se tiene una serie de hábitos y conocimientos, pero en el artículo de hoy te voy a dar las claves para poner en práctica la Ecuanimidad.

 

  • No aferrarse a las emociones ni a los sentimientos buenos y agradables. Tómatelos con calma, disfrútalos pero no te apegues a ellos.
  • No tengas aversión a los sentimientos o emociones desagradables, no pretendas que desaparezcan de repente. Aprende de ellos.
  • Aprende a fluir, a vivir el “aquí y ahora”, dedícate exclusivamente a lo que estés haciendo en ese momento.
  • No tengas miedo al cambio, los cambios siempre tienen su parte positiva, muchas veces asumimos que los cambios son a peor porque no conocemos lo que viene, pero las cosas suceden por algo.
  • Observa tus pensamientos, pero no te identifiques con ellos, de esto ya hemos hablado en otras ocasiones en el blog. Observalos y déjalos pasar.
  • Acepta las cosas como son, no te resistas a ellas, no pretendas cambiar el mundo. No te conviertas en un mártir, trabaja para cambiar lo que es posible cambiar y acepta lo que es imposible de cambiar.
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La Ecuanimidad es cómo subir a la cima de una montaña para tener una visión 360 grados de lo que te rodea y así poder tomar la mejor decisión si es que hay que tomar una decisión. Hay que diferenciar entre Ecuanimidad e indiferencia, esta última es la enemiga de la Ecuanimidad y su causa principal es la ignorancia. La ecuanimidad no implica evitar las emociones y los sentimientos, sino contemplarlos, regularlos y aprender de ellos.

 

La teoría parece sencilla, pero a la hora de aplicarlo en nuestro día a día ya es más complejo, ¿cómo ser ecuánime cuando estás educando a un hijo? ¿cómo ser ecuánime con un compañero de trabajo que cuestiona todo lo que haces? ¿cómo ser ecuánime con tu pareja si discute todo lo que haces?

 

  1. Para empezar, procura contar hasta diez antes de “reaccionar” a cualquier estímulo ya sea interno o externo, no te enganches a tus pensamientos, déjalos pasar.
  2. Acto seguido agradece que tienes esa cosa, esa persona, ese trabajo… y agradece todas las cosas buenas que te aporta, que seguro que algo bueno encuentras.
  3. Una vez que has contado hasta diez y has hecho tus agradecimientos es hora de reflexionar de forma sana sobre el tema, y una vez que tengas tus conclusiones podrás responder.

 

¿Cómo se cultiva la Ecuanimidad?

En el apartado anterior hemos visto la teoría sobre cómo poner en práctica la Ecuanimidad, pero no hemos aprendido a cultivarla, no basta con la teoría también tenemos que conocer cuales son las claves para poder ser ecuánimes.

 

Igual que un árbol no se hace de un día para el otro, lo mismo ocurre con la ecuanimidad. Para que un árbol crezca sano y fuerte primero hay que acondicionar la tierra, después hay que plantar la semilla y regar. Lo mismo sucede con la Ecuanimidad.

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Para cultivar la Ecuanimidad tenemos que tener el hábito de la meditación ya que es necesario relajar el cuerpo y la mente, para conocernos a nosotros mismos, para aprender que la vida son un conjunto de instantes que pueden cambiar de un momento a otro.

 

Si quieres saber más sobre cómo cultivar la Ecuanimidad no dejes de visionar este video, es muy largo, pero también muy interesante:

 


 

 

Práctica de meditación para cultivar la Ecuanimidad:

Lo primero que tenemos que hacer es sentarnos en la postura correcta de meditación y observar nuestra respiración. A continuación tenemos que observar nuestro cuerpo.

 

En un primer momento es necesario concentrarnos en nuestra respiración, observar como entra el aire frío por las aletas de nuestras fosas nasales y como el aire va llegando a los pulmones para posteriormente volver a salir más caliente. Observa como el aire entra por tu nariz, pasa por tu garganta y baja por la tráquea hasta los pulmones. Observa cómo se hincha y deshincha el estómago.

 

A continuación empieza a observar cada parte de tu cuerpo de forma aislada, empieza por la coronilla, sigue con la frente, los ojos, la nariz… baja por el cuello, observa cada parte de tu hombro, tu brazo, antebrazo… continúa con el pecho, el estómago, cada una de las piernas…

 

Seguidamente traemos a nuestro lado a nuestros padres, aunque estén lejos o hayan fallecido, no importa, a continuación traes a tu lado al resto de tus familiares. Frente a ti pones a tus enemigos o aquellas personas con las que te cuesta tratar. Finalmente traes a tu meditación al resto de seres, estén vivos o muertos, sean humanos, animales o vegetales. Estos últimos os rodean, quedándote tú en el centro del círculo.

 

Ahora reflexiona sobre que todos nos parecemos en cinco aspectos:

  1. Todos queremos ser libres y dejar de lado el sufrimiento.
  2. Todos estamos atrapados en la dualidad en la que pensamos que estamos separados de los demás, que somos un “YO” frente a un “el RESTO”.
  3. Los seres humanos dividimos el mundo en tres categorías: lo que nos gusta, lo que no nos gusta y lo que nos resulta indiferente.
  4. Todos somos seres buenos y bondadosos que en ocasiones nos dejamos llevar por nuestra ignorancia y el ego.
  5. Todo es cambiante e impermanente. Como ejemplo el agua, si hace mucho frío se congela, pero cuando empieza el calor se vuelve líquida pudiendo incluso evaporarse y formar nubes que provocarán lluvia, nieve o granizo.
Leer  ¿Qué es la mente?

 

Después de unos minutos reflexionando sobre estas cuestiones volvemos la atención al cuerpo y a la respiración.

 

Finalmente termina la meditación.

 

Me he dado cuenta que cuando medito más frecuentemente y más tiempo dedico a cada meditación más fácil me resulta practicar la ecuanimidad, sin embargo, en cuanto tengo dos días que por algún motivo medito menos me cuesta más ser ecuánime.

 

¿Cómo te beneficia la Ecuanimidad?

A base de practicar la ecuanimidad y no dejarte llevar por tus emociones y sentimientos verás que disfrutas más de los momentos.

 

Te disgustas menos por los problemas o fracasos, gestionas mejor tus frustraciones.

 

En general, la Ecuanimidad te ayuda a mantener mejores relaciones, tanto con las personas como con los animales y las plantas.

 

Ser ecuánime es una de las llaves que abre la caja fuerte de la felicidad.

Sobre el autor

Santiago Vitola, emprendedor en serie, empresario y mentor de emprededores. Presidente y director general de N+E Business School (http://negociosyestrategia.com), presidente de FEPED (Foro de emprendedores y profesionales en las economías digitales, https://feped.org) y director general de EconomiaNews.es