¿Qué es el Ego?

Se han escrito ríos de tinta sobre cómo el Ego puede influir en las personas, pero ¿qué es el Ego? En el artículo de hoy vamos a tratar de responder a esta y otras preguntas frecuentes, pero comencemos por el principio.

 

El Ego es la identificación del Ser con el Yo, es la búsqueda de la identidad en la “forma” (nuestro cuerpo) y en nuestra mente consciente.

 

Esto significa que la persona busca una identidad en sus rasgos físicos, en su profesión, en sus estudios, en su país o ciudad natal… siempre estamos buscando algo con lo que identificarnos.

 

El ser humano tiene un gran sentido de pertenencia, por ello siempre está buscando grupos con los que identificarse (religión, aficiones, adicciones…).

 

El origen del Ego

El origen del Ego lo podemos encontrar en las primeras etapas de la infancia cuando el/la niño/a comienza a desarrollar su dualidad “YO” y los demás, lo mío y lo de los demás… de esta forma comenzamos a desconectarnos de la realidad de las cosas, somos una pequeña parte de un todo que es impermanente y cambiante, pero no nos damos cuenta.

 

Toda acción tiene una reacción, existe una ley de causa y efecto que expone que cualquier cosa que hagamos o incluso que pensemos tendrá un efecto ya sea en nosotros mismos o en los demás. Se dice que un pequeño aleteo de una mariposa en un extremo del mundo puede provocar un huracán en el otro extremo del mundo. El Ego se produce cuando perdemos esta noción de interconectividad, de impermanencia.

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En otras palabras, el Ego nace de la ignorancia, de no saber.

 

El concepto más generalizado de Ego es el de aquellas personas que se cree superior, que está por encima de los demás, sin embargo el Ego es mucho más que eso. El Ego se da cuando una persona se identifica con algo intrínseco a él/ella ya sea relativamente neutro, como una profesión, algo bueno como poseer muchos bienes o lograr muchos honores, pero Ego también es identificarse con la desdicha como una enfermedad, un problema económico, un trauma infantil…

 

Así pues, el Ego nace del deseo de conseguir más o de superar una desdicha.

 

¿Cómo se manifiesta el Ego?

El Ego se manifiesta de diferentes maneras dependiendo de cada persona y sus circunstancias vitales. Pero las formas más habituales de manifestación son:

 

  • La envidia
  • La necesidad de ser el centro de atención
  • Ser famosos
  • El orgullo

 

Por supuesto, se manifiesta de otras muchas maneras, pero las mencionadas son las más habituales.

 

El Ego es el responsable de gran parte de nuestro sufrimiento, ya que el Ego nos provoca Deseos, deseo de ser mejor que el vecino, deseo de tener un coche mejor, deseo de demostrar que Yo tengo razón…

 

En las Cuatro Nobles Verdades el Buda nos decía que existe el sufrimiento, que el sufrimiento es provocado por el deseo, el sufrimiento se puede eliminar eliminando su origen y en la cuarta verdad explica el Óctuple Noble Sendero que hay que transitar para lograrlo.

 

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¿Cómo trascender al Ego?

La mejor manera de superar nuestro Ego y no dejarnos llevar por él es conocernos a nosotros mismos y dejar de buscar identidades externas a nuestro Ser.

 

Para poder conocernos a nosotros mismos es necesario leer, estudiar y sobre todo practicar lo estudiado. Pero no vale aprender de cualquier información que cacemos al vuelo, hay que ir a la fuente principal, la fuente original de ese conocimiento. Tenemos que buscar fuentes científicas, filosóficas y espirituales.

 

Por otra parte es muy importante practicar meditación diariamente, es la única forma que tenemos de calmar la mente y relajarnos. Muchas personas piensan que meditando sin estudiar van a conseguir trascender al Ego, pero para entender la meditación y que sea más efectiva es necesario estudiar. De la misma forma, hay muchas personas que se limitan a leer, leer y leer pero no ponen en práctica nada de lo aprendido.

 

Así pues, para trascender al Ego es necesario un trabajo constante de leer, estudiar, reflexionar, practicar y meditar.

 

 

¿Es bueno el Ego?

Aunque muchas veces nos pintan el Ego como un gran monstruo que nos lleva a la ruina, lo cierto es que el Ego domado no es tan malo, un poco de Ego controlado es necesario si vivimos en una sociedad acelerada, continuamente cambiante y agresiva como la que vivimos en el Siglo XXI.

 

La mejor manera de tener nuestro Ego bajo control es tener unos hábitos para ser feliz y practicar la meditación a diario.

 

Sin el Ego muchos niños no sobrevivirían a su experiencia en el colegio, lo ideal es que todos fuésemos buenos y bondadosos, pero la realidad es que no todos son así, por lo que es necesario unas pequeñas dosis de Ego.

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Sobre el autor

Santiago Vitola, emprendedor en serie, empresario y mentor de emprededores. Presidente y director general de N+E Business School (http://negociosyestrategia.com), presidente de FEPED (Foro de emprendedores y profesionales en las economías digitales, https://feped.org) y director general de EconomiaNews.es