El futuro del trabajo en un mundo globalizado

En el artículo de hoy vamos a debatir acerca del futuro del trabajo en un mundo globalizado. Hasta hace un año, antes de la pandemia provocada por el Coronavirus, lo “normal” era ir a la oficina, echar cerca de diez horas (las ocho obligatorias más el café, la comida…) y volver a casa. Pero la pandemia lo ha cambiado todo, el confinamiento nos forzó a cambiar nuestro estilo de vida, pero también nuestra forma de trabajo.

 

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Una vez decretado el confinamiento duro, el cual dictaminaba que debíamos trabajar en casa, nos lanzamos a los brazos de las videollamadas y los webinars, para muchos fue todo un descubrimiento, se ahorraba tiempo en desplazamientos y existía una falsa creencia de aumento de productividad, no habías terminado una videollamada y ya estabas entrando en la siguiente. Por suerte esta euforia ya está pasando y la situación se está normalizando.

Con las videoconferencias y los webinars también se “descubrieron” las herramientas de productividad on-line (gestores de tareas, CRMs, herramientas de automatización de correos…) que facilitaron el trabajo en equipo y el control en remoto del día a día de los proyectos.

 

Globalización de los sueldos

Una de las ventajas de vivir en un mundo globalizado es que desde cualquier lugar del mundo puedes trabajar para cualquier empresa. Antes, si querías trabajar para una empresa asentada en EE.UU no te quedaba otra opción que irte a vivir a ese país, pero hoy en día, puedes trabajar para Japón, Noruega o Australia desde el salón de tu casa. Este extremo va a suponer que cualquier persona podrá optar a ganar aquellos sueldos más codiciados en su sector sin importar para que país tenga que trabajar (evidentemente no es oro todo lo que reluce, la primera barrera que encontraremos serán los idiomas, por lo que aprenderlos y dominarlos va a ser más importante que nunca).

 

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Así pues, las empresas que quieran atraer el mejor talento tendrán que competir tanto en buenos sueldos como en buenas condiciones y beneficios sociales (salario emocional). Evidentemente, este es un trabajo que no se puede dejar en manos de las empresas, será muy necesario el respaldo de los respectivos gobiernos y administraciones públicas. Es imposible que una empresa sea competitiva y ofrezca buenos sueldos si tiene una carga fiscal del 50%.

 

Nuevos modelos de trabajo

Otra consecuencia del teletrabajo es que el modelo de trabajo va a cambiar, el futuro (y quizás el presente) sea trabajar para varias empresas de forma simultanea (sobre todo en aquellos trabajos en los que la presencialidad sea absolutamente opcional). Hoy en día, incluso una tienda física se puede atender de forma remota con un sistema de videovigilancia, control de stock automatizado y una persona atendiendo incidencias en remoto (ya lo vemos por ejemplo en algunos aparcamientos públicos). El futuro del trabajo en un mundo globalizado va a erradicar la jornada laboral de 40 horas y permitirá el trabajo por objetivos. Gracias a esta nueva forma de trabajo será mucho más fácil conciliar la vida personal y familiar con la vida laboral.

 

Nuevos espacios de trabajo

Junto al desarrollo de los nuevos modelos de trabajo y acompañado por las nuevas tecnologías no sorprende la evolución de los espacios de trabajo donde se fomentan el trabajo en equipo y los espacios abiertos.

 

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Ir a trabajar a la oficina no volverá a ser lo mismo, el teletrabajo ha llegado para quedarse y las oficinas deben adaptarse a esta nueva realidad.

 

¿El teletrabajo ha llegado para quedarse?

Desde que el Coronavirus hiciese presencia en nuestras vida, nuestra forma de trabajar ha cambiado radicalmente adquiriendo nuevos hábitos y rutinas. Algunas de estas nuevas costumbres han llegado para quedarse, pero otras desaparecerán o se reducirán.

Regularizar y legislar en torno al teletrabajo es una tarea pendiente pero también lo es educar a empresas y empleados para que se respeten los horarios establecidos, ni las empresas deben abusar de los empleados, ni estos últimos deben hacer gestiones personales en el horario laboral.

 

Quiero saber más sobre:

 

Cuando la pandemia pase, que pasará, muchas de nuestras costumbres habrán cambiado para siempre y las empresas deben estar preparadas para  evitar un choque frontal entre antiguos y nuevos hábitos de trabajo.

 

Así pues, el futuro del trabajo en un mundo globalizado va a suponer grandes ventajas tanto para empresas como para empleados. Por una parte, las empresas podrán ahorrar costes de infraestructura, luz… y por otra parte, los empleados podrán conciliar mejor su vida personal y profesional.

Sobre el autor

Santiago Vitola, emprendedor en serie, empresario y mentor de emprededores. Presidente y director general de N+E Business School (http://negociosyestrategia.com), presidente de FEPED (Foro de emprendedores y profesionales en las economías digitales, https://feped.org) y director general de EconomiaNews.es