Como ser feliz

¿Hace tiempo que estás buscando cómo ser feliz? ¿Sientes que algo no está funcionando como debería pero no sabes que es? ¿Quieres aprender a ser feliz pero no sabes por dónde empezar? Has llegado al sitio adecuado. Puedes seguir leyendo esta introducción o pasar directamente a los “Primeros cambios necesarios”, pero creo que es importante que leas todo el artículo.

 

Hoy comienzo la tercera temporada del blog y lo hago con este artículo sobre “cómo ser feliz”. Después de 8 meses sin escribir han sido muchas las personas que me han contactado para preguntarme cuando me iba a animar a volver a la acción, y estoy muy agradecido por ese ánimo. Siempre me han motivado mucho vuestros mensajes de ánimo y apoyo. Sin duda este blog no sería posible sin vosotros queridos lectores. Espero que disfrutes esta nueva temporada.

 

Este artículo es muy largo, pero “aprender a ser feliz” no es fácil, requiere entrenamiento y algunos sacrificios. El primer paso que te invito a realizar es leer este artículo hasta el final de forma consciente, prestando atención plena a lo que estás haciendo. Este será el primer “sacrificio o esfuerzo que te voy a pedir”, pero te aseguro que te va a valer el tiempo invertido en la lectura. También te invito a que compartas este artículo con aquellas personas que creas que lo pueden aprovechar.

 

Este artículo no es una Verdad Universal, ya veremos que cada persona es un mundo, cada persona tiene sus propios miedos, necesidades y deseos, cada persona es diferente. En este artículo cuento lo que a mi me está sirviendo, lo que me está ayudando a ser mejor persona cada día, que de eso va la cosa. Espero que a ti también te ayude, pero no pretende ser una guía irrefutable sobre cómo ser feliz. NO TE CREAS NADA DE LO QUE TE CUENTO, COMPRUÉBALO, INVESTIGA Y EXPERIMÉNTALO.

 

“Duda de todo. Encuentra tu propia luz”.

 

Aunque durante estos ocho meses no he escrito nada en el blog, he aprovechado para seguir aprendiendo y formándome, seguir practicando más y más la meditación. También he comenzado a hacer ejercicio, que llevaba años sin hacer nada. Y todo lo que he aprendido ahora lo voy a volcar en este blog para ayudarte a ti querido lector.

Me he propuesto comenzar esta temporada fuerte y con paso firme, por lo que estoy escribiendo un artículo amplio pero fácil de poner en práctica, sólo te pido que lo leas hasta el final y desde hoy mismo comienza a ponerlo en práctica, pero poco a poco, no pretendas cambiar tu vida de la noche a la mañana. Introduce pequeños cambios para conseguir un gran cambio.

 

En este artículo voy a hacer algo muy difícil, voy a intentar documentar mi búsqueda de la felicidad, un camino que comencé hace muchos años y que ha día de hoy todavía sigo aprendiendo cosas nuevas. Solo estoy en el principio del camino, sin lugar a duda me queda mucho camino por recorrer pero lo importante es empezar. Empezar es el 90%, el otro 10% es recorrer el camino sin desistir.

 

No han sido pocas las veces que he hecho la búsqueda en el gran Google “cómo ser feliz”, sin lugar a dudas, no es un mal comienzo, por lo menos me he dado cuenta de que algo no está funcionando bien y necesito cambiar. Más difícil es encontrar qué es lo que no está funcionando bien, y he llegado a la conclusión de que es el conjunto de muchas cosas.

 

Llevo muchos años completamente perdido, sin saber y sin darme cuenta de que mi vida no tenía ningún sentido (desde la perspectiva de tener unos objetivos claros y una misión de vida) culpando a todo lo que me rodea de mi desdicha (que yo consideraba puntual, pero que lleva años consumiéndome). El primer paso para encontrar la felicidad es encontrar sentido a la vida, y el sentido de la vida se encuentra teniendo unos objetivos claros. Solo así podrás recorrer el camino para ser feliz, solo así aprenderás cómo ser feliz.

 

Este tema de culpar a los demás de nuestros problemas es muy habitual, pero es un gran problema, ya que de alguna manera estamos perdiendo el control de nuestras vidas, es como que nosotros no somos responsables de nuestras vidas, que todo lo que somos o hacemos depende de los que los demás esperen de nosotros. Entraremos en este tema con más profundidad un poco más adelante.

 

Hace ya un año que exploté (y no era la primera vez), ya no aguantaba más tanto “sufrimiento”, y lo pongo entre comillas ya que realmente tengo una vida fácil y acomodada puesto que tengo una casa amplia y luminosa, nunca me ha faltado un plato de comida caliente, mis hijos van a un buen colegio…pero parece que eso no es suficiente. Desde luego, cada uno tenemos nuestro concepto de sufrimiento.

 

Tras explotar, que fue un proceso largo y tedioso cargado de rencor y resentimiento, comencé a darme cuenta que necesitaba un cambio, siempre me he lamentado de que mi vida no es fácil, pero me he acomodado y no he hecho nada por cambiarlo. Adopté la postura de “es que yo soy así” y con eso me conformaba. “Yo soy así” solo es una excusa, no es un motivo para no cambiar, al contrario, es precisamente lo que debemos cambiar, pero lo veremos más adelante.

 

Más de un año después de explotar me he dado cuenta de que mi vida necesita un sentido, una misión, un objetivo. Por fin me he dado cuenta de que quiero ser feliz por encima de cualquier cosa, siempre por supuesto, sin que mi felicidad dependa de que otra persona sea más infeliz.

 

Y precisamente de esto voy a hablar en mi blog, sobre “cómo ser feliz”, pero no te limites a este blog, sigue investigando, si quieres leer un buen libro te recomiendo esta lista de libros de motivación y autoayuda.

 

A continuación te hablaré del porqué de este artículo, aunque no es especialmente relevante para tu felicidad creo que te puede aportar algunos ¿tips? sobre cómo ser feliz. Pero si no te lo quieres leer no pasa nada, puedes pasar al apartado de «Primeros cambios necesarios».

 

El porqué de este artículo

Llevo mucho tiempo queriendo escribir este artículo, pero me daba miedo equivocarme o que no me supiese explicar con la claridad necesaria. Como veremos cada persona somos un mundo con nuestras percepciones, sentimientos, miedos… y no existe una receta única e indiscutible para ser feliz, cada persona tenemos que encontrar aquellos cambios necesarios que nos ayudarán a ser cada día un poco más felices.

 

El artículo de hoy trata de descubrir que es la felicidad y que no es felicidad, que es sufrimiento y que no lo es, pero sobre todo trata de aprender a introducir pequeños cambios en nuestra vida que nos ayuden a ser mejores personas y más felices.

 

No es la primera vez que tengo un blog, pero no tenía nada que me llamase especialmente la atención, por lo que todas las temáticas que se me ocurrían me hacían sentir con el “síndrome del impostor”. Siempre me ha gustado mucho la superación personal y todo lo que tenga que ver con la psique humana, he leído muchos libros, he asistido a muchas charlas, he visionado infinidad de conferencias en video… sin embargo no me sentía preparado (no me siento preparado) para escribir este artículo, pero aquí estoy, aportando mi granito de arena para hacer un mundo un poco mejor. Seré muy feliz si ayudo aunque sea a una persona a ser más feliz.

 

Llevo unos días meditando sobre el sentido de mi vida, sobre qué quiero ser feliz de una vez por todas, sobre que quiero enseñarles a mis hijos a ser felices, pero, ¿cómo voy a enseñarles a ser felices si no considero que yo lo sea? He leído mucho al respecto, incluso como ya he contado he hecho la búsqueda en más de una ocasión en Don Google, sin embargo nunca me había puesto en serio con este tema, algunas veces por comodidad, otras por incredulidad y otras veces por no acordarme. Pero el caso es que si queremos un cambio es importante hacer cosas diferentes, y en ello estoy.

 

De repente me he sentido en la necesidad de escribir un artículo con el que de alguna manera pueda ayudar a otras personas a ser felices. Creo firmemente que la felicidad pasa por hacer felices a los que te rodean para que ellos puedan hacer felices a los que les rodeen. De esa forma estarás rodeado de gente feliz.

 

En este artículo quiero plasmar lo que he aprendido después de muchos años de leer libros, ver videos de youtube, preguntar a otras personas… y sobre todo después de practicar mucho. Aunque no te lo creas, ser feliz hay que practicarlo cada día, desde que te despiertas por la mañana hasta que te vas a dormir por la noche.

 

De donde vengo

Este artículo no se puede entender sin conocer los antecedentes, por lo que voy a dar algunas pinceladas. No se trata ahora de escribir una autobiografía pero si que quiero ponerte en situación, solo de esta forma podrás entender este artículo.

 

Me disponía a escribir algunos puntos de mi infancia que me han marcado toda mi vida, pero esta mañana escuchando a Lama Tsondru hablar sobre el “Sutra del Corazón” y los “Cinco Agregados” dijo algo que me impactó, hablaba sobre un tema recurrente que se encuentran mucho en occidente, personas que han sufrido algún tipo de trauma o abuso en su infancia y al cumplir los 50, 60 o 70 años lo siguen arrastrando…

 

NO PODEMOS ARRASTRAR TRAUMAS DEL PASADO, NO PODEMOS VIVIR EN EL PASADO, NO PODEMOS IDENTIFICARNOS CON LO QUE NOS PASÓ EN LA INFANCIA.

 

De buenas a primeras puede sonar muy duro para una persona que ha vivido un abuso en su infancia y lleva 20 años asistiendo a terapia para superarlo, pero es cierto, la vida es corta y no podemos desperdiciar ni un segundo quedándonos anclados en cosas que han pasado en nuestra infancia.

 

Por suerte mis problemas de la infancia son irrisorios al lado de este tipo de problemas, mis problemas son los típicos que de una forma u otra hemos vivido todos ya que los niños son emocionalmente muy vulnerables y convierten situaciones buenas o malas en un mundo.

 

Algunas de las experiencias que en la infancia me supusieron un gran problema, en este momento de mi vida los hubiese manejado de una forma completamente diferente y seguro que no me suponían ningún problema. Lo importante es que me he dado cuenta de ello y estoy haciendo el esfuerzo de no identificarme con mis problemas de la infancia.

 

Mi objetivo

Mi objetivo es sin lugar a dudas es ser feliz, alcanzar el éxito en el mayor número de facetas de mi vida (salud, familia, trabajo, amistades…) de una forma u otra todas van unidas y cuando comienzas a ordenar tu vida, todo comienza a tener sentido.

 

El primer objetivo de mi vida es seguir aprendiendo cómo ser feliz y cómo hacer feliz a los que me rodean.

 

Si quieres saber más sobre la rueda de la vida saber más sobre la rueda de la vida te recomiendo este artículo.

 

Vamos a repasar algunas facetas fundamentales, aunque hay muchas más:

 

  • Crecimiento personal: igual que muchas personas dedican un montón de horas a hacer ejercicio físico, tenemos que cuidar nuestra mente y dedicar un montón de horas a entrenarla y ponerla fuerte. Lo veremos más adelante.
  • Salud: Del mismo modo que es importante cuidar nuestro cuerpo y nuestro desarrollo personal, es fundamental cuidar de nuestra salud, no podremos cuidar de los demás si no nos cuidamos a nosotros mismos.
  • Familia: Después de cuidarnos a nosotros mismos (a nivel físico y mental) es imprescindible cuidar nuestra familia, en esto incluyo padres, hermanos, hijos, pareja…).
  • Contribución a la sociedad: el mundo en el que vivimos es perfecto, si ayudas a los demás el mundo te lo devuelve, por eso es fundamental contribuir de alguna manera para que los demás sean felices. Este ya empieza a ser un tema un poco más espiritual, pero es muy importante.
  • Dinero: muchas personas tienen estigmatizado el dinero, se piensan que hay muchas cosas más importantes que el dinero, sin embargo, yo les estoy intentando transmitir a mis hijos que estos cinco puntos que he expuesto aquí están al mismo nivel, no hay ninguno más importante que el otro. Hablaremos de ello más adelante.

 

Como ves son muchas las cosas que quiero cambiar, pero me organizo para hacerlo muy de a poco, introduciendo pequeños cambios cada día. Para mi estas cinco facetas de la vida tienen la misma importancia ya que si no cultivamos la mente todo lo demás da igual, si no tenemos salud no podremos disfrutar a tope la vida, si no tenemos dinero no podremos hacernos un buen tratamiento si enfermamos o no podremos enviar a nuestros hijos a un buen colegio, tampoco podremos hacer obras de caridad o ayudar a nuestros vecinos… Y por supuesto, sin familia, estaremos solos.

Primeros cambios necesarios

Ya he esbozado en el punto anterior muy brevemente cuales son mis objetivos, si te lo has saltado y has venido directamente a este punto te voy a pedir que te lo leas, solo te llevará un minuto. Creo que para que esta vida tenga sentido hay que ir marcándose objetivos, de acuerdo con la fase o etapa de tu vida en la que te encuentras.

 

No podemos pretender cambiar de un día para el otro, o solo experimentamos un efecto boomerang, te recomiendo que introduzcas pequeños cambios, por ejemplo, yo siempre he querido madrugar, pero me costaba mucho, por lo que me he propuesto adelantar el despertador 3 minutos al día de lunes a viernes y mantener durante 10 días este cambio, después de 10 días vuelvo a repetir la operación y adelanto 3 minutos al día el despertador. Por supuesto, adelantar 3 minutos el despertador supone acostarse también un poco antes.

 

Y como hay que empezar por alguna parte, me he propuesto estos cuatro cambios para empezar:

 

  • Dormir bien: el descanso es fundamental para rendir y estar animado, la falta de descanso provoca depresión y ansiedad, por lo que hay que organizar el día para poder dormir 8 horas, y poder dormir bien, que de verdad descansemos.
  • Comer sano: he comenzado una dieta antiinflamatoria, en un futuro me gustaría hacer una dieta exclusivamente vegana, pero por el momento he comenzado con esta dieta.
  • Hacer deporte: llevaba mucho tiempo sin hacer nada de ejercicio, pero en los últimos meses me lo he planteado ya no solo como un reto personal, sino como algo necesario para la salud.
  • Dedicarme tiempo a mi mismo/a (meditación, deporte, ir a los médicos, estudia…): procuro todos los días dedicarme un tiempo a mi mismo, ya que si no lo hago me resulta imposible dedicarles tiempo de calidad a mis hijos.

Podría seguir con una larga lista de cambios necesarios, pero siendo honesto, tengo que ir poco a poco, es imposible cambiar todos los aspectos y hábitos de mi vida de un día para otro, y más cuando tiene una vida en pareja e hijos cómo es mi caso.

El sentido de la vida

No somos pocos los que en algún momento de nuestras vidas nos planteamos qué queremos hacer con nuestra vida, de ahí, la famosa “crisis de los 40” que se da en muchas personas al llegar a esa edad, especialmente en occidente donde no hemos recibido ninguna formación en lo que respecta a la espiritualidad y la felicidad.

 

Precisamente yo me encuentro cerca de esa edad, y si hago un repaso a mi vida no puedo decir que no haya hecho nada, de hecho he conseguido muchas cosas en mi vida (entendiendo por cosas no solo lo material sino también lo inmaterial), sin embargo, al parecer no es suficiente, no han sido pocas las veces que me he planteado que no he hecho nada en la vida, pero si soy honesto conmigo mismo he logrado muchas cosas, empezando por la familia que he formado.

 

Encontrar sentido a nuestra vida no es cosa fácil cuando llevamos toda una vida recibiendo estímulos contradictorios, por una parte tenemos los continuos impactos publicitarios que te incitan a consumir y acumular como respuesta a tus problemas, por otra parte nos encontramos con la necesidad de cumplir con unos estándares de vida impuestos por la sociedad y también nos vemos obligados a vivir la vida que otras personas quieren para nosotros.

 

Y es aquí donde las enseñanzas milenarias nos pueden ser de gran ayuda, no nos podemos aferrar al “YO”, al “YO SOY”. Solo si somos capaces de entender que no somos nuestros pensamientos, nuestro cuerpo, que no somos lo que se espera de nosotros, que no somos nuestro trabajo, que no somos nuestras amistades… podremos ser felices.

 

Y aquí quiero introducir tres conceptos fundamentales para entender estas enseñanzas:

  • Impermanencia: las enseñanzas budistas nos enseñan que nada es para siempre, que todo cambia, que lo que hoy ves de una forma, mañana lo ves de otra, lo que hoy está en un estado mañana está en otro, lo que hoy existe mañana deja de existir.
  • Vacuidad: ¿lo que hoy existe mañana deja de existir? ¿en serio? Pero, ¿acaso las cosas existen? ¿nosotros existimos? La ciencia moderna ha demostrado que el Universo y todos los que habitamos en él somos energía, solo energía. Es decir, lo que vemos sólido, en realidad no es sólido, lo que vemos sólido tiene un porcentaje mayor de espacio y vacío que de materia… ufff
  • Dualidad: el ser humano tenemos tendencia a ver las cosas en un extremo u otro (frio – calor, guapo – feo, alto – bajo, lleno – vacio…) sin embargo, el término intermedio es el más equilibrado.

Pero, entonces, ¿qué es el sentido de la vida? sin lugar a dudas el sentido de la vida es ser feliz, sentirnos llenos, pero claro, hay que saber que es lo que nos hace felices y te puedo asegurar que no es tener un Ferrari último modelo en la puerta de un chalet.

 

A continuación os dejo un video Lama Rinchen que nos habla sobre el Sentido de la Vida.

 

 

La curva de la felicidad

Son muchos los estudios que han demostrado que la curva de la felicidad tiene forma de U coincidiendo los dos extremos con las pocas responsabilidades que tenemos tanto en la juventud como en la jubilación, y encontrando el “pozo” en torno a los 40 años cuando los hijos nos demandan mucho tiempo y atención, la economía se resiente por los múltiples gastos fijos que tenemos (hipoteca, préstamo del coche, gastos de los hijos…) y todavía no hemos alcanzado el punto álgido de nuestras carreras profesionales.

 

En mi caso personal la “U” se me ha adelantado ya que tuve los hijos relativamente joven, digo relativamente ya que realmente no era tan joven, pero hoy en día se está retrasando mucho la edad con la que se tiene el primer hijo. Por otra parte me he encontrado con algunas situaciones económicas complicadas que me han obligado a espabilar, por lo que ha día de hoy creo que estoy saliendo del pozo gracias a lo que he ido aprendiendo.

 

 

Cuando ya no aguantas más sufrimiento

A mi, como a muchas personas me pasó que llegó un momento que me había cansado de sufrir (más adelante veremos que es el sufrimiento), sin embargo, ese no fue el punto en el que había tocado fondo, ya que mi vida continuaba siendo un desastre y cómo salir de ahí seguía siendo una incógnita.

 

En mi caso, soy una persona muy introvertida, que no me gusta contar mis problemas a nadie, por lo que esto me dificultaba salir del pozo que me encontraba (ya que no busco ayuda y me lo «como» todo solo).

 

Me daba cuenta que estaba metido en una espiral que no sabía romper, era la pescadilla que se mordía la cola, unos problemas me llevaban a otros y no veía ninguna solución, para cada cosa que intentaba cambiar encontraba 10 motivos diferentes para no cambiarlo, pero no me daba cuenta de que podía cambiar otras cosas (por ejemplo empezar a dedicar 20 minutos al día para leer libros de motivación y hacer 15 minutos de ejercicio).

 

Realmente mi vida se había complicado por muchos motivos:

  • Para empezar seguía arrastrando historias de mi infancia y mi juventud que son una tontería pero que para mi eran importantes.
  • Siempre me he encaprichado con trabajar por cuenta propia, me costaba mucho trabajar por cuenta ajena, pero esto supone mucha responsabilidad especialmente si se tiene en cuenta el siguiente punto.
  • Forme una familia demasiado pronto, vaya por delante que estoy super orgulloso de ello y mis hijos son lo mejor que me ha pasado en la vida, pero podría haber esperado un poco (o no haberme empeñado en trabajar por cuenta propia).
  • Debido a trabajar por cuenta propia y formar una familia me metí en una serie de gastos fijos que me ahogaban y no era capaz de romper el círculo.

 

Cómo ves en realidad son todo tonterías que que podría haber gestionado de otra forma, pero sin embargo me ahogué en ellos y no supe no aferrarme a ellos.

 

Por suerte la vida me dio un respiro que supe aprovechar y por fin he comenzado a ver la luz al final del túnel, pero estoy firmemente convencido de que esta luz no me ha aparecido por casualidad, creo que es el resultado de no tirar la toalla, de seguir para adelante, de estar dispuesto a cambiar, a mejorar, por aceptar lo que me estaba pasando y no darle la espalda. En esta vida todo es “impermanente”, nada es para siempre. Introduce pequeños cambios cada día para ser feliz.

 

“Yo soy así”, “las cosas no se pueden cambiar”

Esta posiblemente sean las dos excusas por excelencia para justificar nuestra forma de ser y de hacer las cosas. Pero es solo eso, una excusa.

 

Son muchas las personas que usan esta excusa para justificar determinados comportamientos que no están dispuestos a cambiar y determinadas situaciones que quieren que sigan siendo así.

 

Esto está muy relacionado con el aferramiento, el aferramiento al “YO” el aferramiento a lo “material”. Tenemos que aprender a disfrutar el aquí y el ahora. Ya hemos visto que todo es impermanente, todo cambia, no nos podemos aferrar a una identidad, a un momento de placer, a un objeto…

 

Estas son dos excusas que he usado durante mucho tiempo, y si soy sincero conmigo mismo, a día de hoy hay veces que no puedo evitar seguir utilizando, aunque lo cierto es que solo engaño a una persona, a mi.

 

“No somos lo que pensamos, pero TODO lo que somos surge con nuestros pensamientos. Con nuestros pensamientos, construimos el mundo”.

 

A continuación voy a contar una historia que para mi ha sido muy significativa:

 

Siempre he sido un acérrimo defensor de la necesidad de tener un/a psicólogo de cabecera, y la verdad es que a mi me han ayudado mucho, pero…

  • Hay que saber elegir bien a tu psicólogo (esto solo se consigue asistiendo a distintos profesionales hasta que encuentres el que encaja contigo).
  • Hay que saber cuando has cumplido un ciclo y tienes que cortar con esa terapia (aunque hable de terapia no quiere decir que estés enfermo, terapia es como se llama al proceso de conocerse a uno mismo en psicología).

 

¿Y por qué hablo de psicólogos? Porque yo no supe cortar con mi terapia cuando había completado el ciclo, ahora con perspectiva me doy cuenta que había llegado a un punto en el que estaba malamente aprendiendo a “que yo soy así” y al que no le guste que no me mire. Alimentaba de esta forma mis defectos, mis manías, mis miedos… en lugar de aprender de ello y desidentificarme.

 

Ahora con perspectiva veo que me estaba aferrando a una personalidad. Con esto no quiero decir que no vayas al psicólogo, todo lo contrario. Ve al psicólogo, haz una terapia pero no tengas miedo a cerrar un ciclo.

 

El EGO y cómo ser feliz

¿Alguna vez te has parado a observar cómo te sientes cuando alguien te critica? ¿te has parado a observar cómo te sientes cuando te alagan? Si has sentido rabia, enfado o frustración en el primer caso o alegría y emoción en el segundo caso es debido a tu Ego.

 

  • Apego: El Ego es un mal consejero que te lleva a aferrarte a las cosas materiales, a los sentimientos, al cuerpo.
  • La Aversión: Consiste en rechazar todo aquello que no te gusta ya sean personas, cosas materiales, sentimientos…
  • Dualidad: El Ego se aferra al «YO» y todo lo que no sea yo es «ELLOS». El yo en ocasiones incluye a nuestros amigos y familias y otras veces solo a uno mismo, dependiendo del interés que tengamos.

Aferrarse al «Yo» es egoísta ya que dejas de lado todo lo que no es «YO», te conviertes en el centro del Universo y todo tiene que girar alrededor tuyo.

Un claro ejemplo del EGO lo vemos en los entornos profesionales, donde se intenta demostrar que eres el que mejor hace las cosas, el que se merece el aumento de sueldo, el que está más ocupados que los demás…

 

Es necesario mucha práctica de meditación para aprender a conocerse a uno mismo, para conocer la naturaleza de la mente y «darse cuenta» de que pensamos y sentimos en cada momento. Solo «contemplando» nuestra mente aprenderemos cómo ser feliz.

 

La búsqueda de la felicidad

El fin último de todos los animales es ser felices, así de simple, algunos animales encuentran la felicidad reproduciéndose y garantizando la continuidad de la especie, por supuesto, esto hay que cogerlo con pinzas, difícilmente un animal puede ser feliz en cautividad.

 

“Cada mañana nacemos de nuevo. Lo que hacemos hoy es lo que más importa”.

 

Pero definir la palabra “felicidad” para un Ser Humano, es más complejo ya que se tienen que tener en cuenta toda una serie de factores, algunas personas triunfan en alguna faceta de su vida pero con el tiempo, esa faceta les deja de llenar y se empiezan a sentir vacios.

 

Por supuesto, en cada momento de nuestra vida tenemos distintas inquietudes y prioridades.

 

Aquí entra otro concepto milenario de gran ayuda:

  • Ecuanimidad: se trata de no darle una especial importancia ni a lo bueno ni a lo malo, ni a lo que nos gusta ni lo que no nos gusta. La ecuanimidad es no aferrarse a una sensación ni objeto, no darle una especial importancia a nada. No quiere decir que no vayamos a disfrutar en una buena situación o que no vayamos a sufrir en una mala, pero una vez que pase, pasó.

 

Encontrar la felicidad no es fácil, cómo ya hemos visto, es necesario hacer un trabajo diario, desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos vamos a dormir. En los próximos apartados de este artículo iremos viendo algunos elementos o claves para estar cada día un poco más cerca de ser felices.

 

Para ser felices debemos cambiar muchos hábitos, pero no lo podemos hacer de la noche a la mañana, hay que ir introduciendo pequeños cambios constantemente empezando por los siguiente, que veremos a continuación con mas detenimiento:

 

  • No critiques
  • No eres el centro del Universo
  • Quierete a ti mismo
  • No rumies
  • No te identifiques con tus pensamientos
  • Rompe con el pasado

 

Pero ante todo, aprende algo nuevo (relacionado con esto) cada día, dedica 20 minutos diarios a leer o ver videos sobre estos temas.

 

No critiques

Un primer paso para ser feliz es aprender a no criticar, no criticarte a ti mismo, no criticar a los demás. Acepta a cada persona, cada cosa y cada situación como es, si te gusta disfrútalo, y si no te gusta, en la medida de lo posible intenta evitarlo, pero en cualquier caso no critiques.

 

Si vives en una casa que no te gusta intenta buscar motivos para agradecer que tienes una casa, un techo bajo el que cobijarte de las inclemencias del tiempo. Si tienes que convivir o trabajar con personas que no te resultan agradables, no te castigues por ello con la frustración, intenta buscar motivos para agradecer que tienes esa persona a tu lado y te hace compañía, te proporciona cierta seguridad… en cualquier caso se trata de encontrar motivos por los que agradecer.

 

Una persona que a ti te cae muy bien, a otra persona le puede caer muy mal, o viceversa, entonces ¿quién tiene razón? hay un dicho que dice “Dios los cría y ellos se juntan”, el ser humano tiene tendencia a juntarse entre semejantes, con las personas que sienten filin. Esa persona que te cae tan mal, hay otra persona que disfruta mucho con ella.

 

Realmente proyectamos en los demás nuestros miedos, frustraciones, inseguridades, nuestros deseos… es nuestra realidad, que es diferente a la realidad de otras personas.

 

La realidad es neutra, somos nosotros los que la interpretamos según nuestros prejuicios y creencias. Cada uno vivimos nuestra propia realidad, una misma situación le puede causar mucho estres a una persona, indiferencia a otra y miedo a otra.

 

No eres el centro del Universo

Es habitual sentirse observado, pensar que los demás están hablando mal de ti, pero tengo algo que contarte, no eres el centro del universo, es posible que esas personas que piensas que se están riendo de ti, ni siquiera hayan reparado en tu existencia. Así que deja de preocuparte por lo que los demás piensen de ti. Se feliz. No es tu problema lo que los demás piensen de ti, así como tampoco es problema de los demás lo que tu puedas pensar de ellos.

 

Vive tu vida sin molestar ni hacer daño a nadie y punto, olvídate de lo que los demás puedan pensar de ti. ¿Cuántas cosas has dejado de hacer por lo que los demás podrían pensar de ti?

 

En cualquier caso, los demás tienen derecho a que no les gustes, pero tú tienes derecho a que te de igual. Lo mismo sucede en el sentido contrario, tienes todo el derecho del mundo a que alguien no te guste, pero esa persona tiene todo el derecho del mundo a darle igual lo que tu pienses de él o ella.

 

Quiérete a ti mismo

Así como anteriormente comentaba que un primer paso para ser feliz es no criticar, el segundo paso e inevitable para ser feliz es quererte a ti mismo. ¿Cómo te van a querer los demás y a valorarte si tu eres la primera persona que no te quieres y no te valoras? Se amable contigo mismo, cuídate, cuida lo que comes, cuida la porquería que entra en tu cabeza (lo que ves, escuchas, piensas, lees…) cuida tu salud, haz deporte y medita.

 

Más adelante hablaremos de algunas rutinas que te pueden ayudar en el día a día. Así como es importante no vivir con estrés, también es importante tener rutinas. Las rutinas dan seguridad y en cualquier caso el cuerpo las necesita. Un ejemplo de ello, es la importancia de acostarse siempre a la misma hora y dormir siempre en la misma cama, pero no uses la cama para ver la televisión ya que estarás confundiendo a tu cuerpo.

 

La rumiación

¿Cuántas veces te has sorprendido dando vueltas a un tema una y otra vez? a todos nos pasa alguna vez que se nos atraviesa una persona o un problema y no podemos evitar ponernos a pensar en ello hasta el punto de no poder ni dormir.

 

En eso consiste precisamente la rumiación, en no parar de pensar en algo, repetir los mismos pensamientos una y otra vez, generando en cada ocasión más rabia y frustración.

 

Pero por más que lo pienses y lo pienses esa persona o situación que te está quitando el sueño no va a cambiar.

 

Si tienes un problema con algo o alguien dedica un minuto a reflexionar conscientemente sobre ese problema y busca una solución. Si el problema tiene solución ponte en marcha, en caso de que no sea posible solucionarlo, aceptalo tal como es y se ecuánime. Al fin y al cabo es una situación impermanente que en algún momento va a cambiar.

 

Los pensamientos son como el aire que sale de un hinchador que infla un globo, cada pensamiento infla un poco ese globo. Cuantas más vueltas le das a un tema, más se va hinchando ese globo hasta que llega un momento que está tan inflado que explota.

 

Cuando tengo una mala experiencia, me imagino el juego de la patata caliente, cada vez que pienso en ese tema me digo a mi mismo, “ya estás hinchando el globo, deja de rumiar”. Aquí lo importante es “darse cuenta” de que estás rumiando y “permitirse” a uno mismo dejar de pensar en eso.

 

Tu no eres tus pensamientos

A lo largo del día nos invade una media de 60.000 pensamientos que vienen y van sin control, sobre diferentes temáticas, pero tu no eres tus pensamientos. Del mismo modo que tu corazón late y tu no eres tu corazón o del mismo modo que respiras y no eres tus pulmones, no te puedes identificar con tus pensamientos.

 

Nuestra mente genera pensamientos constantemente que no guardan ninguna relación entre ellos, algunos pensamientos son buenos, otros son malos, algunos nos hacen revivir una y otra vez momentos del pasado, otros nos llevan a vivir al futuro.

 

Te invito a que hagas un ejercicio muy interesante, durante cinco minutos siéntate en silencio, con la espalda recta pero el cuerpo relajado, observa tu respiración y cada vez que te venga un pensamiento observa el pensamiento pero sin aferrarte a él, déjalo marchar, después de esos cinco minutos intenta reflexionar sobre los pensamientos que te han venido, que relación tenían entre ellos, de que tipo eran, si te llevaban al pasado o al futuro, si eran buenos o malo.

 

Romper con el pasado

¿Qué podemos decir del pasado? El pasado, pasado está, el pasado es una escuela para la vida, pero no puede, no debe ser una cárcel. Haya pasado lo que haya pasado, da gracias, porque ese pasado te ha llevado a donde estás ahora, y es posible que ahora no estés en el mejor de los momentos, pero a diferencia con tu pasado, ahora tienes más experiencia y perspectiva para poder cambiar el presente.

 

El pasado es un instante de presente que ya no está, ya no existe, pero te ha dejado una enseñanza, aprovecha esa enseñanza, pero sé ecuánime con tu pasado.

 

“No insistas en el pasado, no sueñes en el futuro, concentra tu mente en el momento presente”.

 

Ya hemos visto, que ser ecuánime no quiere decir que pases sin más, sino que se trata de relativizar todo, no emocionarse en exceso, no entristecerse en exceso, no apegarse al gozo ni pretender que el sufrimiento desaparezca con un chasquido de dedos.

 

Ser ecuánime con tu pasado quiere decir que aprendas todo lo que puedas de él pero sin aferrarte a lo que haya pasado.

 

En definitiva, tú no eres tu pasado, tu no eres tu sufrimiento ni tu gozo. Vive el presente, vive el aquí y ahora.

 

La percepción

La percepción es un filtro para entender la realidad a tu manera, pero tus percepciones no son universales, cada persona tiene sus propias percepciones, su propia forma de ver y comprender las cosas.

 

A continuación veremos que la realidad es neutra, cada uno interpretamos la realidad en base a nuestras experiencias, percepciones, prejuicios… y un mismo hecho no es exactamente igual para dos personas. Cada uno lo interpretamos a nuestra manera.

 

Nuestras percepciones vienen condicionadas por nuestra educación, por nuestras vivencias, por el entorno en el que hemos crecido… es por ello que cada persona tiene sus propias percepciones.

 

La realidad es neutra

Ya hemos visto anteriormente que cada uno interpretamos la realidad a nuestra manera, con nuestros prejuicios, nuestras creencias, nuestras experiencias, nuestros miedos y deseos… pero la realidad es la que es, eres tú el que la interpreta de una forma u otra.

 

Todos nos proyectamos en la realidad, y nos pensamos que es una realidad universal, nos enfadamos mucho cuando una persona no está de acuerdo con nuestra forma de ver e interpretar las cosas.

 

Pero la realidad es neutra, la realidad no está en tu contra ni a favor de ti.

 

La aceptación como medio para ser feliz

Cuando puedas cambiar algo cámbialo, cuando no lo puedas cambiar acéptalo. Muchas personas que convierten en mártires de sus principios, de sus deseos, de sus ideales. Pero sufrir para cambiar algo que no se puede cambiar no nos va a hacer más felices ni mejores personas.

 

Esto no quiere decir que seas totalmente neutro con aquello que no te gusta y no puedes cambiar. Siempre puedes hacer pequeñas acciones para cambiar el Mundo. Empezando por ser feliz y hacer feliz a los demás. Educando a tus hijos con ética y principios.

 

Si tiene solución, ¿por qué lloras? Si no tiene solución, ¿por qué lloras?

 

Pero siendo un revolucionario no vas a cambiar el Mundo.

 

Te recomiendo un libro muy interesante de Gerardo Schmedling que habla precisamente de la “Aceptología”, a mi este libro me cambió la vida (por medio del enlace de Amazon podrás adquirir el libro, a ti te va a costar lo mismo y a mi me dan una pequeña comisión que me sirve para mantener este blog).

 

Gerardo Schmedling insiste mucho en la idea de que no nos hagamos los héroes, que pongamos nuestras fuerzas y recursos en aquello que podemos cambiar, pero que no nos enfoquemos en cambios imposibles.

Ser agradecido

Agradece cada situación que te pase, cada persona que se cruza en tu camino. Aunque no lo creas, cada experiencia que vives, ya sea buena o mala, te aporta una enseñanza.

 

Te propongo un ejercicio, cada noche, antes de acostarte agradece cinco cosas que tengas o te hayan pasado. Apúntalo en una libreta e intenta no repetir los agradecimientos de los últimos días. Ya verás que pronto comenzarás a notar cambios importantes.

 

Te voy a contar una práctica que hago yo y que me funciona muy bien, cada vez que tengo una mala experiencia, que alguien me habla mal, que no me sale algo… doy las gracias por tener a esa persona o esa experiencia en mi vida. Por ejemplo, que un amigo me habla mal, yo doy gracias por tener ese amigo, por las veces que me ha hecho reír, por las veces que me ha hecho un favor y por lo mucho que ha aportado a mi vida.

 

Al principio puede resultar complicado dar las gracias cuando estás enfadado, pero pronto lo convertirás en un hábito y verás que muchas cosas cambian a tu alrededor.

 

La desidentificación

Ya hemos visto que no debemos identificarnos con nuestros pensamientos, pero ahora voy a ir un poco más allá, tampoco debemos identificarnos con nuestro cuerpo, ni con nuestras pertenencias. Tampoco debemos identificarnos con nuestro estatus social, nuestro trabajo o con nuestros allegados.

 

La desidentificación es un estado muy elevado de “conocerse a uno mismo”, muchas personas se piensan que la desidentificación significa se van a convertir en una persona diferente, y si esta afirmación tiene algo de cierto, hay que cogerlo con pinzas, realmente lo que cambia es que vas a ser más feliz y podrás ayudar a ser más feliz a los que te rodean.

 

Aprender a no identificarte con tus pensamientos o tu cuerpo no es fácil, requiere de mucha práctica, pero te invito a que comiences hoy mismo aprendiendo que tú no eres tus pensamientos, la mente piensa sola, lo único que tienes que hacer es “darte cuenta” de lo que estás pensando.

 

Te quiero recomendar el libro “Deja de ser Tú” de Joe Dispenza en el que te enseña paso a paso lo que debes hacer para aprender a no identificarte con tus pensamientos.

 

Vive tu propia vida

Tu eres el dueño de tu vida, tu eres el único que sabe que es lo que te apetece, lo que es mejor para ti. Olvídate de vivir la vida que otros te han diseñado (con la mejor de sus intenciones, pero no es la vida que quieres vivir).

 

Solo tú conoces “tu realidad” por eso solo tú puedes ser el arquitecto de tu felicidad.

 

En muchas ocasiones nuestros seres queridos han diseñado una vida para nosotros y nos sentimos en la obligación de vivir esa vida aunque no nos apetezca, otras veces, no nos damos cuenta de que estamos cediendo a la presión social y vivimos una vida que no nos hace felices sin darnos cuenta que esa vida no nos llena. Un claro ejemplo de ello es la famosa frase “que van a pensar” los vecinos, que van a pensar tus abuelos, que van a pensar los demás… y solo por no poner en una situación incómoda a nuestros padres vivimos una vida que no queremos.

 

Aunque la mayoría de las veces somos nosotros mismos los que voluntariamente cedemos a la presión social y los que posiblemente en un futuro eduquemos a nuestros hijos bajo ese yugo.

 

¿Por qué a mi?

Esta es una pregunta muy habitual cuando nos pasa algo que no deseamos. La primera reacción es cuestionar por que nos ha pasado a nosotros que somos tan buenos y hacemos todo tan bien.

 

Pero si somos sinceros con nosotros mismos, todo tiene un motivo, en ocasiones este motivo se arrastra desde cuando éramos pequeños y no estábamos capacitados para tomar la mejor de las decisiones ni para hacer una gestión adecuada, pero al fin y al cabo fuimos nosotros los que de alguna manera lo hemos provocado.

 

En cualquier caso no se trata de victimizar ni de buscar culpables, simplemente se trata de aceptar lo que nos está pasando, agradecer por lo que estamos aprendiendo con esta experiencia y poner todos los medios a nuestro alcance para solucionarlo o vivir lo mejor posible pese a este problema.

 

Todo está interrelacionado, todo es impermanente

De alguna forma todo está interrelacionado entre sí, no existen hechos a resultados aislados. La «ley de Causa y Efecto» no demuestra que cuando haces algo esto tendrá una consecuencia que puede ser buena, mala o neutra, pero causará una consecuencia.

 

Cada elemento que ves de forma sólida está formada por millones de partículas que a su vez están formada por miles de átomos. Estos átomos forman una estructura en función de como los combines, por lo que en cualquier momento puede cambiar. Pero lo más curioso es que las estructuras sólidas están formadas en un 90% de aire o vacio, sin embargo lo vemos y lo sentimos sólido.

 

Si observas un rio, en función de que temperatura le apliques puede estar líquido o congelado, pero también puede suceder que parte de su agua se evapore como consecuencia de las altas temperaturas. Si observas un punto concreto de ese rio te darás cuenta que está en constante cambio, que el agua que estaba hace una décima de segundo ya no se encuentra ahí.

 

Estás programado, no destinado

El ser humano a lo largo de su vida pasa por muchas etapas y personalidades, vamos a verlo:

 

  • Etapas: a lo largo de tu vida vas adquiriendo una serie de conocimientos, experiencias y vivencias como consecuencia a la conviviencia primero con tus padres, luego en el colegio y con tus amigos, más adelante con los compañeros de trabajo y con tu nueva familia (pareja e hijos). En cada momento eres el resultado de esa convivencia.
  • Personalidades: por simplificarlo, cuando estás en el colegio eres alumno, cuando vas a casa de tus padres eres hijo, en el trabajo puedes ser jefe de un equipo y a la vez empleado de otro jefe, en tu casa (como adulto) eres pareja pero también eres padre/madre.

 

Todas estas vivencias, especialmente las que experimentamos cuando somos pequeños nos van marcando, nos van enseñando, desarrollan nuestras percepciones…

 

Vive el aquí y ahora

Qué gran sabiduría, disfruta de cada momento, sé consciente de cada acción que haces, de cada pensamiento que pasa por tu cabeza, del tacto de cada cosa que tocas. Ya hemos visto que el pasado, pasado está y que no podemos volver a él. Por otra parte el futuro está por llegar y ya llegará, mientras tanto disfruta el presente, vive el “aquí y ahora”.

 

Puedes vivir el aquí y ahora en cada momento, cuando lavas los platos centrate en dicha tarea, cuando te duchas, dúchate solo, no te pongas a pensar en los problemas con tu jefe o tu pareja, aprovecha el momento para sentir como cae el agua por tu cabeza y cómo llega hasta los pies, como va cambiando de temperatura conforme va bajando por tu cuerpo.

 

La mejor forma de interiorizar esto es aprender la Meditación Mindfulness, en este blog tenemos un curso gratuíto ideal para ir adentrándose en esta sabiduría milenaria.

 

También puedes ampliar tus conocimientos sobre Mindfulness con un libro de esta lista que te propongo.

Se bueno y generoso

Este es un tema complejo, no se trata de ser bueno y generoso para poder decir que lo eres, ni para sumar puntos. Tampoco se trata de ser bueno y generoso para sentirte mejor contigo mismo. Se trata de que sea un hábito, algo que salga de lo más profundo de tu interior porque quieres, porque te apetece.

 

Al principio a lo mejor te tienes que esforzar, pero pronto verás los grandes beneficios de ser bueno y generoso y te saldrá sin tener que pensar.

 

Miles de velas pueden ser encendidas a partir de una sola, y la vida de esa vela no se acortará. La felicidad nunca disminuirá por ser compartida.

 

Para poner en práctica este punto te propongo una meditación milenaria que practican los budistas, la meditación Tonglen, que consiste en visualizarte a ti mismo en frente, saliendo humo negro de una parte que te duela o moleste (si es algo psicológico puedes visualizar el corazón).

 

Entonces tú aspiras ese humo negro y expiras humo blanco, cuando lleves un rato haciéndolo empiezas a visualizar junto a ti a otras personas que tienen el mismo problema y aspiras su humo negro y expiras humo blanco.

 

Finalmente visualizas que inspiras y expiras humo blanco.

 

Medita

La palabra meditación es un término occidental que hemos acuñado para referirnos a observar nuestra mente, pero realmente meditar significa reflexionar, pensar en algo, justo lo contrario a lo que es meditar que consiste en observar, el término que más se acerca es «Contemplar» pero sin reflexionar, solo observar y no aferrarse a los pensamientos.

 

Dedica unos minutos al día a sentarte en silencio, con la espalda erguida pero el cuerpo relajado y observa los pensamientos que vienen a tu cabeza. Si te cuesta no aferrarte a tus pensamientos concéntrate en tu respiración.

 

Existen infinidad de métodos para meditar, lo mejor es ir probando los diferentes tipos de meditación que existen hasta que encuentres el que mejor encaja contigo. No todos los métodos valen a todo el mundo. Seguro que encuentras un método con el que te sientes mejor que con otros.

 

Para aprender a meditar y conocer los diferentes métodos que hay me leí un libro muy interesante que te quiero recomendar: El gran libro de la Meditación de Ramiro A. Calle. Es un libro bastante básico pero sin embargo es muy completo e interesanto, por lo que te recomiendo su lectura incluso aunque seas un meditador avanzado.

 

El sufrimiento

El ser humano tiene “problemas” principalmente por cuatro motivos:

  • Falta de adaptación social.
  • Problemas de adaptación al medio en el que vive.
  • Problemas de organización financiera.
  • Problemas de salud.

 

En muchas ocasiones estos “problemas” se interrelacionan, unos provocan a otros, en otras ocasiones, el problema es una mera percepción y realmente no es tan grave como nos parece.

 

No podemos, no debemos olvidar que los problemas están en nuestra mente.

 

Al hablar de sufrimiento no me queda otra que acudir a una fuente milenaria de sabiduría y conocimiento, ampliamente contrastada, estoy hablando de Buda y sus “Cuatro nobles verdades”:

  • Dukkah: según esta doctrina toda existencia es insatisfactoria, la vida está inundada de sufrimiento.
  • Samudaya: este postulado nos expone que el sufrimiento proviene del apego, la ignorancia y el deseo.
  • Nirodha: no todo son malas noticias, el sufrimiento humano puede ser superado con las debidas diligencias.
  • Magga: nos expone el Noble camino Óctuple mediante el cual podemos alcanzar la felicidad.

 

Resumiendo: el sufrimiento es una percepción, un sentimiento, un mismo hecho puede hacer disfrutar a una persona o hacer sufrir a otra.

 

La mente

Aquí ya entramos en un tema más complejo, y es necesario que hayas entendido todo lo anterior para poder entender este punto.

En primer lugar hay que entender que la mente no es física, el cerebro no es la mente. La mente se encuentra tanto en el cerebro como en el cuerpo, sin embargo la mente no existe.

La mente es el conjunto de nuestros sentimientos, pensamientos y percepciones, en la mente se encuentra nuestra conciencia.

Es aquí cuando empieza a tener sentido alguno de los términos que hemos estudiado cómo la desidentificación.

 

Llevémoslo a la práctica

Hasta aquí hemos aprendido mucha teoría, pero si no lo llevamos a la práctica no es posible que seamos felices. Valga como ejemplo, un cocinero puede leer muchos recetarios, pero si no practica, difícilmente podrá ser buen cocinero.

 

En muchas ocasiones nos encontramos en la situación de que la rutina diaria, el trabajo, el cuidado de los niños… nos impiden encontrar un hueco para poder hacer nada que se salga de dichas tareas. Sin embargo, no nos damos cuenta de que cada una de esas tareas nos da la oportunidad de poner en práctica todo lo que hemos aprendido.

 

Aprovecha cada oportunidad para practicar, si estás hablando con alguien céntrate en esa persona, no mires el móvil, ni te pongas a pensar en las tareas que te quedan por delante, pon atención plena a lo que estás haciendo. Que tienes que poner el lavavajillas o preparar la cena, pues aprovecha para prestar atención a lo que estás haciendo, haz con amor lo que estás haciendo y céntrate solo en eso.

 

¿Y qué pasa si quieres meditar pero no tienes tiempo? a mi me pasa habitualmente, pero saco tiempo hasta debajo de las piedras para meditar, me levanto un poco antes, medito el minuto que caliento algo en el microondas, me acuesto un poco antes para poder meditar, medito mientras camino…

 

Como ves, si quieres se puede aprovechas el día al completo para introducir pequeños cambios que te ayuden a ser feliz, pero no pretendas cambiar de la noche a la mañana, ni hagas cambios radicales en tu vida, ve introduciendo pequeños cambios como beber menos cafeína, hacer ejercicio (empieza por 3 minutos y cada vez que puedas introduces dos minutos más… siempre es mejor poco que nada).

 

Te recomiendo que te hagas un horario con tu rutina diaria y le vayas introduciendo pequeños cambios conforme vayas avanzando tu nivel de compromiso contigo mismo.

 

Seré feliz si este artículo ayuda por lo menos a una persona a ser un poco más feliz, aunque reconozco que me haría muy feliz que este artículo sirva a muchas personas a aprender cómo ser más felices. Si te ha gustado este artículo compártelo con aquellas personas que creas que les puede resultar útil.

Sobre el autor

Santiago Vitola, emprendedor en serie, empresario y mentor de emprededores. Presidente y director general de N+E Business School (http://negociosyestrategia.com), presidente de FEPED (Foro de emprendedores y profesionales en las economías digitales, https://feped.org) y director general de EconomiaNews.es